Los zaragozanos, los más eficientes en el ahorro del agua

Zaragoza es una de las ciudades más eficientes en el consumo de agua. Los ciudadanos consumen 99,6 litros por habitante y día, muy por debajo de la media nacional que, según los últimos datos del INE de 2014, es de 132. Aun así, en el año 2016 el consumo de agua en la capital aragonesa se incrementó en 2,8 millones de litros al día.

Este año Zaragoza celebra el décimo aniversario de la Expo de 2008, año en el que se convirtió en la capital mundial del agua. Diez años más tarde, este bien tan necesario vuelve a estar de moda y a la orden del día. Bien sea porque los zaragozanos han tenido que pagar recientemente el polémico Impuesto de Contaminación de las Aguas (ICA) o, directamente, porque la escasez de este servicio se ha agravado durante los últimos meses debido a la sequía en Aragón.

Aunque este no es el caso de la capital aragonesa. Zaragoza es un oasis en el que confluyen el río Ebro, el Gállego, el Huerva y el Canal Imperial de Aragón. Agua no le falta. Y además, «puede vanagloriarse de ser una de las ciudades más eficientes de España en su uso, o al menos, en lo que al consumo se refiere». Así lo ha afirmado desde la Unidad de Tasas y Precios Públicos de Zaragoza Joaquín García, actual gerente de la sociedad municipal Ecociudad, en base a los últimos datos: los zaragozanos han pasado de consumir una media de 133 litros por habitante y día en el año 2000, a 106 en el 2008 -año de la Expo- a, finalmente, 99 litros en la actualidad.

En el 2007, la factura Fluvi -que incluía más datos sobre el consumo- llegó a los hogares de los zaragozanos. De esta manera, se logró disminuir hasta los 115 litros el consumo de agua por habitante y día. Zaragoza, como ciudad elegida para la promoción del agua, tenía que dar ejemplo y, en el 2008, el gasto se redujo hasta nueve litros. El mayor punto de inflexión fue en el 2015, con 96,48. Los datos más recientes corresponden al 2016, en el que se utilizaron 59 millones de metros cúbicos para abastecer a toda la ciudad -2,8 millones de litros más que el año anterior-. Por habitante, se consumieron de media 99,6 litros por día. Según los expertos, esta tendencia se mantiene. Pero no hay que relajarse.

POR ENCIMA DE BARCELONA

En comparación con otras ciudades, Barcelona también es una de las ciudades que se ha considerado puntera en el consumo de agua en España. Los últimos datos destacan que los habitantes de la ciudad condal consumían 108 litros por habitante y día, es decir ocho más que los zaragozanos. Además, las cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE) indican que la media española era en 2014 de 132 litros. «Podemos estar orgullosos de como consumimos, pero no hay que bajar la guardia», afirma García. «Por muy eficientes que seamos, hay que seguir recordando que el agua es un bien escaso», añade.

En la última década la disminución del consumo de agua ha sido menor, pero también el margen de rebaja y mejora. La última campaña de concienciación coincidió con la Expo. «Se consiguió una reducción enorme y se influyó en los hábitos de consumo sin hacer un esfuerzo significativo», apunta el gerente de Ecociudad.

Por ello, en la actualidad, la Agencia municipal de Medioambiente y Sostenibilidad está trabajando para lanzar una nueva campaña de sensibilización este año. «La idea es combinar las acciones de concienciación con la instalación de tecnologías eficientes como perlizadores en los grifo o reductores de caudal», explican desde la Unidad de Tasas y Precios Públicos de Zaragoza

UN MODELO QUE INCENTIVA EL AHORRO EN EL CONSUMO

El diseño del urbanismo es uno de los factores que más influyen en el consumo de agua. Por el momento, Zaragoza es una ciudad compacta, la mayoría de los ciudadanos viven en pisos, lo que supone una ventaja al ahorro. Pero conforme se extiende y evoluciona hacia un modelo más anglosajón -que incluye viviendas unifamiliares y más zonas verdes- «el consumo puede aumentar, pero no porque los ciudadanos pierdan sensibilidad, sino porque el propio modelo de vivienda va a condicionar el uso del agua», explica García.

Además, el modelo de tarifa también anima a no despilfarrar el agua. Aquellos zaragozanos que sean más ahorradores en el gasto de este bien encuentran una bonificación automática en su factura si reducen de año en año al menos el 10% de consumo. Se les aplica un descuento de este mismo porcentaje. Así, un litro de agua puede costar hasta cuatro veces más si el consumo se sale del estándar.

Por otra parte, y en relación con el salario mínimo internacional, existen ayudas de hasta el 99% en la factura del agua. Según García, para las familias que reciben bonificación en función de sus ingresos, «pagar el agua y las basuras les sale al trimestre entre cinco y diez euros». El agua es un recurso de acceso universal. Y el abastecimiento y saneamiento están reconocidos como derechos. En Zaragoza se pagan impuestos por ambos, y ahora también hay que añadir otro más, el ICA.

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